Para Volar

SI PASA LA BARRERA ES GOL

A mi la verdad que el negro me da miedo! Y es algo que siento ahora, aquí sentado en el balcón del hospital, abrazado al banderín que me llevé a la pasada, un poco sucio un poco atónito y con el negro observándome desde el pasillo… les confieso que me asusta un poco. Y no siempre fue así, por que en un principio me caía bien Matías. Matías es el negro. Y es un negro bueno, amante del fútbol, pasional, fuimos juntos a ver uno de los partidos del triangular, el partido que ganó San Lorenzo… lo vimos en su casa, más que bien, muy buena onda.

Pero con esto de la brujería ya no se que pensar. Digo, no se, se me ocurre que el loco piensa en esas cosas. Que los acontecimientos se dieron por algo, que mis textos tienen que ver en este desenlace increíble. Que lo que comentó en el texto del Desjuego pasó, se cumplió. No se, pero hay algo en su mirada que en algún punto me incrimina, me culpa, me señala. Y lo peor es que me estáhaciendo dudar, lo peor es que sus ojos me pesan, lo siento, como si no le pudiera escapar a la responsabilidad de ser la causa de semejante disparate.

Si lo trato de organizar en mi cabeza, no puedo: hay como una suma de circunstancias que se han acoplado tan rápido y tan espontáneamente que han perdido temporalidad, ya no recuerdo que ocurrió primero y que le siguió. Pasaron tantas cosas en tres días que uno no sabe ni que día es hoy (y lo digo de verdad, pues no se si quiera cuando tengo que rendir) y hasta siento que soy yo el que estoy recostado e inconsciente.

Me paro para observar la cama y Fede sigue ahí, y pienso en el origen de todo esto… que arrancó el jueves, aunque es obvio que se ha ido gestando desde hace tiempo, podría decir semanas y siento que me quedo corto, y arriesgo a decir meses pero aparento exageración. La verdad es que lo mejor hubiera sido suspender el torneo, pero Racing no se iba a perder esta oportunidad histórica de sepultar hasta profundidades impensadas a su eterno rival. Y pensando bien y de modo profundo cómo se han perdido los códigos y los valores en nuestra sociedad!

Lo primero fue la cancelación de los pases: por cuestiones internas, por duelos políticos la AFA le canceló las compras y los préstamos, y así ni Tuzzio, ni Gavilán o “PEPE” Moreno podrían formar parte del encuentro. Esto fue el jueves bien temprano. Por la mañana se accidentan Mareque y Molina, que habían pasado a buscar a Caracoche y Di Gregorio que no tenían el auto ya que se lo habían remolcado el día anterior. Por suerte no fue nada grave y los pibes salieron casi ilesos, pero el médico recomendó reposo absoluto durante una semana.

Pero la mañana del jueves iba a ser larga: los que más sufrieron fueron “el patito” y Vittor, los engatusaron unos tipos vía celular, los estaban esperando a unas cuadras de la casa de Sergio y parece que los secuestraron. Ya están bien los pibes, no les pasó nada, nunca los maltrataron, no sufrieron hambre y ni bien terminó el partido los largaron. Susto para la familia y obviamente todo obra de algún matón de La Guardia Imperial. Ellos estaban igual de comprometidos que el rojo, aunque yo creo que después de todas las cosas que pasaron los podrían haber soltado antes.

El martes en el físico, se desgarra Depetris, y Pusineri se contractura el aductor derecho el miercoles jugando tennis – fútbol (pero como que esas dos desgracias no me las atribuyo, si es que me tengo que atribuir algo, esas fueron antes del comentario del negro). Ya no contaban ni con Bocchino (Pubalgia, media repentina pero pubalgia al fin) ni con Rodríguez (descompensación estomacal, no entrenó en toda la semana).

La tarde del viernes también fue más que movidita: a las 15.30 llegó la noticia de la venta del Kun: parece que en la transferencia al Atlético lavaron guita como loco!. Un tema de armas o drogas, no se bien, esas cosas nunca se saben bien. Saldo: Comparada termina en detenido, las obras del estadio se detienen, y los encargados de la causa rastrean la utilidad que Independiente le había dado a ese dinero: Compras totales o parciales de los pases o préstamos de “Toti” Ríos y Federico Higuaín. La FIFA inhabilita al volante y al delantero por tiempo indeterminado y multa al club con 400.000 euros.

Lo que más sorprendió fue la reacción de la gente. Mientras los de Racing empezaron a festejar a destiempo, los de Independiente fueron cayendo en pozo de oscuridad y silencio. Como si ya se habrían acostumbrado a las derrotas, las rachas negativas, las lesiones, las brujerías y todas las calamidades posibles. Y nadie salió a reclamar, y nadie se encadenó al estadio o a la sede buscando no se, una tregua, piedad o algún tipo de postergación. De repente y en menos de dos días se cancelaron las cuotas de más de 9.000 socios, por teléfono y personalmente, sin gritar, sin llorar, sin violencia de por medio se fueron apartando y dejaron aislados a ese pequeño y castigado grupo de jugadores de cara al partido más importante del año.

El viernes supongo que Pepe Santoro ya ni se debe haber querido levantar. No había dado declaraciones el día anterior, al igual que los propios jugadores. Y se amaneció dos noticias estremecedoras: la primera era una informe que provenía de la confederación sudamericana de fútbol, que prohibía la participación de cualquier jugador que integrara las categorías de cuarta y quinta división del club atlético Independiente durante todo febrero y marzo del 2009, por comprobado caso de soborno en el torneo de verano que esas dos categorías, más la sexta, habían jugado en la ciudad de Asunción de Paraguay.

El segundo bajón para el deprimido técnico fue la incomprensible ausencia de Churín y Mancuello (hipótesis varias, no vamos a entrar en detalles cuando los datos no son certeros). Según se pudo investigar, estaban juntos en la concentración, y se habían hecho muy íntimos. En su habitación había una tarjeta en forma de corazón que al abrirse decía: “Estamos felizmente juntos”. No se, el día de hoy (que por cierto sigo sin saber que día es) la incertidumbre nos invade a todos.

Obviamente ese tarde no hubo entrenamiento, ni relax, ni regenerativo, ni juegos ni nada. Se encerraron en el hotel, perseguidos por un periodismo al mismo tiempo respetuoso de una situación exageradamente descabellada y esperaron que llegara el sábado casi como temerosos de salir al mundo. A sabiendas de que el destino confabulaba con sus logros, sus metas y que tenían preparado un final caótico.

El sábado por la mañana Viola es obligado a abandonar la concentración. Su representante estaba muy metido en el caso del Kun y no quería arriesgar su reputación y su patrimonio. Apretados por barras bravas que trabajan para estos buitres, el joven tuvo que dejar a sus compañeros de lado, por el bien de su salud y el de su familia.

Y acá es donde yo no entiendo más nada. En realidad hace rato que no entiendo, pero me pregunto: “¿en que estaba pensando santoro cuando habilita a todos los socios nacidos entre 1983 y 1985 (o a los pocos que quedaban) para formar parte del banco de suplentes contra Racing??”. La AFA le permite esta desprolijidad casi como burlándose de la situación y de sus urgencias. Para algunos, un llamado al sufrimiento y a la tortura…para Fede, un llamado de Dios.

Y lo tuvimos que acompañar, y nos vinimos casi sobre la hora. Nos trajo el viejo de Fede. Llegamos volando al estadio. Repleto de gente, 45.000 mil personas, todas de Racing, todo celeste y blanco. Independiente había empezado a vender entradas el miércoles, pero la deserción se hizo pública a medida que las desgracias aparecían, y se conjugaron en www.quenoshaganocho.com.ar, una página que habilitaron los socios, donde se subían videos de los hinchas del rojo rompiendo los tickets para el clásico, se dejaban ofensas y maldiciones de todo tipo y hasta se habilitó un sector donde posaban con la pilcha de su nuevo club.

Me siento en la punta de la cama, la doctora dijo que en un rato se despierta. Recuerdo que la última vez que me vio a los ojos, estábamos en el portón que cruzan sólo prensa, gente del estadio y jugadores. Le mostró el carnet al guardia, se abrió la reja y nos sonrió a mi y al negro. No había dicho mucho en el viaje, nosotros tampoco, como que cualquier comentario, idea, concepto sonaba tan descabellado que no hacía falta emitirlo. Yo recuerdo que casi le tiro algo en la traffic, pero lo miré y no pude: estaba sentado en el lugar de acompañante, ya tenía las canilleras puestas, lo había vendado el negro por que el no paraba de temblar cuando se enteró del anuncio y viajó así, listo y armado para enfrentar ese destino que había castigado a su amado club.

En el arco por suerte estuvo Assmann; línea de cuatro con Moreira, Gioda, Puertas y Fredes (no había otro); en el medio el “negro” Ledesma, Centurión y el “Rolfi” Montenegro y arriba tres puntas: Gandín, Sosa y Nuñez. No era malo el equipo, bah!! era el mismo que hacía rato se caía a pedazos. Y al margen de que anímicamente estaban destruidos, no había recambio y eso era mucho peor.

El banco de suplentes fue Gabbarini, Castagna y otros tres en la misma situación que fede, pero que obviamente ni recuerdo sus nombres. En la platea del rojo estábamos el viejo de Fede, el negro y yo. Y como cien tipos más, supongo que familiares o algún otro enfermo como mi amigo, que o no les daba la edad o no les daba la cara como si a mi amigo fede. Siempre le dio, para eso y para más…

El partido fue apretadísimo, el mejor partido de Racing en muchos años. Jugaron por afuera, desbordaron todo el tiempo (por izquierda y por derecha), apretaron los primeros 35 minutos y le pegaron dos tiros en los palos. Castromán se metió en el área sobre el final, lo gambeteó a Assmann y la tiró por arriba, increíble!!. Y los últimos 10 del primer tiempo la academia aguantó la bocha, la movieron de un lado al otro, bajó el ole!! ole!! ole!! y después de 24 pases seguidos, un centro de Leandro González terminó en la cabeza de Ramírez y fue el 1 a 0. Sobre la hora, cuando más duele, cuando más cuesta.

En la jugada del gol, mientras todos vuelven al centro del campo. El arquero del rojo, lo revisa a Moreira que estaba en el piso por un choque que no alcancé a evidenciar. Después de que los médicos lo asisten, piden la camilla y se anuncia la lesión. El árbitro, como en señal de respeto a esa histórica camiseta colorada, anuncia el final de los primeros 45 minutos y todos se retiran, en medio de una algarabía “racinguista” total y absoluta.

La doctora se arrima de vuelta a la habitación y nos pide que estemos cerca. Que en cualquier momento reacciona y va a necesitar ver a alguien conocido. El viejo de fede fue a hacer todo los trámites y a llamar por teléfono. El negro se arrima y se sienta en la cama del acompañante; sus ojos piden y piensan lo mismo, pero el trata de disimularlo con una leve y falsa sonrisa. Yo creía que Moreira volvía, hasta pensé que podían jugar con uno menos, digo, uno nunca sabe quien podría estar sentado en el banco, ni los habían probado, era como un regalo o una tortura, depende la perspectiva.

Y lo veo todo muy claro, con la 38 en la espalda (no había números habilitados), no se si repiqueteaba o los nervios lo hacían redoblar sus rodillas y su espalda. El bullicio era ensordecedor y la voz del estadio anunció el cambio casi con temor y con absoluto desconocimiento: “Castagna por Moreira”. Hizo un pique corto hasta el lateral derecho que tenía que cuidar, y enseguida se le arrimó Gioda. El central lo agarró del cuello, le soltó unas palabras y lo sacudió dos veces como estimulando sus sentidos.

Sufrió como nunca, lo encararon todo el tiempo, le ganaron la mayoría de las veces, le hacían el uno-dos, el dos-tres y todas las que se imaginen. Racing desbordó mucho por la izquierda, principalmente cuando subía García: lo tenía alquilado!! le amagaba y salía siempre, le metió dos caños y siempre terminó bien las jugadas. Pero el destino le reservó una pequeña venganza, una trepada mágica, un momento sublime. Y aprovechando que los delanteros y medio campistas de la academia andaban torcidos para el arco, y que Assmann estaba inspiradísimo, se dejó tentar por la locura.

Iban como 30 (el tiempo pasaba tan lento y los jugadores de Racing tan rápido, que la verdad es que yo estaba perdido), Franco Sosa la tiene en posición de cuatro y cambia de frente para Lucero, este acomoda el cuerpo y se dispone a recibir, la iba parar de pecho mientras García ya le empezaba a pasar. Cuando arquea el cuerpo y la bola se dispone a bajar, Federico Castagna, salta y entre el hombro y la oreja se lleva el balón para el campo rival. Nuñez había ido a presionar y salió rápido del off side para recepcionar el anticipo. Fede lo entendió y se la sacó cortita al pie.

Podría haberse detenido ahí el tiempo, podría haberle contado a sus nietos que le pegaron un “peludo” terrible y que una vez les ganó, anticipó y entregó simple mientras recuperaba su posición y dejaba que los jugadores de primera definieran la historia. Nadie lo iba a culpar, todos lo iban a entender. Pero no… se animó un poquito más y mientras caminaba por la línea de Matías Martínez, que era el último y que lo presionaba a Nuñez, metió un pique hacia la gloria. El delantero de Independiente devolvió rápido, casi por instinto y se llevó una patada tremenda que fue acreedora de amarilla al detenerse la acción. La pelota llevaba un efecto que permitió que la jugada se vaya cerrando hacia el área grande. La bola picó una, dos y tres veces hasta que Fede se dispuso a dominarla.

Peppino fue el que lo cerró, casi a la misma altura, pero por la derecha de Fede volvía García en busca de su posición, todo a gran velocidad, hasta Fede iba a otro ritmo y fue por la impaciencia que la adelanto demasiado y en el afán de recuperarla se estiró y la bocha le quedó atrás. Ya encerrado por sus marcadores, hizo el último intento para que la defensa no saliera simple y le puso el talón del pie izquierdo. Fue un foul doble, el árbitro no sabía a quien amonestar, encaró con la tarjeta y cuando estaba llegando lleno de dudas le puso la cartulina a Gonzalo García. Segunda para él y tarjeta roja para el tormentoso lateral.

Pepe Santoro se levantó del banco (hacía rato ya estaba ahí resignado). Federico Castagna se levantó del piso mientras Montenegro y Gandín lo abrazaban como cuando un niño abraza a Papá Noel en sus sueños. Mientras lo atendían a Nuñez, el diez del rojo acomoda la bola y lo detiene a Castagna que emprendía la retirada al campo de los trabajadores. Mi amigo lo mira fijo, habrá pensado que estaba loco. El capitán lo ubica a su costado mientras toma carrera. Lo posiciona al nivel de un socio, que discute sobre como y donde mandar el envío.

Desde que Fede se desmayó después de esa jugada, desde que el negro me mira con esos ojos llenos de desconfianza, desde que estamos en este hospital hace no se ya cuanto tiempo, desde que pienso y me imagino este relato lleno de imposibles e increíbles, no hay otra cosa que desearía más que poder escuchar las palabras del “Rolfi” antes de ese tiro libre…

Me dijo que le pegue yo…que si pasaba la barrera era gol…que Campagnuolo no se iba a mover del palo.escudo-rojo

LEANDRO ROJAS

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8 thoughts on “SI PASA LA BARRERA ES GOL

  1. volantetapon dice:

    Gracias leo por tremendo relato…me senti adentro de la cancha…todavia tengo ,la piel de gallina….el tiro libre lo patie yo no????

  2. negro dice:

    barrilete cosmico!!!!! de que planeta viniste para poder plasmar en un blog semejante escrito?!??!?!?!! no seras la reencarnacion del Negro F (no me animo a poner todo el apellido x las dudas q lo este difamando con enta apresiacion!) jajaja
    leo, excelente con todas las letras, cada vez me sorprendes menos y me confirmas mas mi teoria del libro, se tiene q terminar dando…un abrazo grande y gracias por tamaño relato

  3. volantetapon dice:

    lo lei de neuvo y se me puso la piel de gallina otra vez….che me lleve un expulsado conmigo…no es poco….y tal vez un gol….quien sabe???

  4. LEANDRO dice:

    Y si.. Lugüercio es un jugador ponible!! seguro que lo mordisquió en mitad de cancha cuando el iba a aguantar la bola. En realidad fede le quería pegar a Gonza García, pero no había caso… NO LO PODÍA AGARRAR!!

  5. Juani dice:

    “Sufrió como nunca, lo encararon todo el tiempo, le ganaron la mayoría de las veces, le hacían el uno-dos, el dos-tres y todas las que se imaginen” … es la parte más real del relato. El espectador se siente parte durante toda la odisea, pero juro, que en ese extracto, se me puso la piel de gallina: yo sé lo que significa que te ganen la espalda la mayoría de las veces…

    Muy buena ficción, lástima el procer (al final, de eso se tratan las ficciones)

    Un abrazo, Juani

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